Capítulo 168 168

Kael

El aire en la sala de reuniones de la manada de Dante era pesado, tan denso que parecía humo invisible filtrándose en mis pulmones. Lo sentía en mi piel, en cada músculo tenso, en la sangre que corría demasiado rápido por mis venas. Había pasado años acostumbrándome a reuniones como esta, pero ...

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