Capítulo 30

—La fiesta del té es hoy, ¿sabes? —dijo Kent, sosteniendo las riendas del majestuoso caballo.

—¿En serio? Vaya, ni me había dado cuenta.

—Es al mediodía, así que tienes bastante tiempo para prepararte.

—Lo sé, lo sé. Pero me gusta montar contigo. Me gusta esto —sonrió, mirándolo, con los ojos bri...

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