Capítulo 31 El peso de las mentiras ajenas

Capitulo XXXI— El peso de las mentiras ajenas.

El eco de la descarga aún zumbaba en mis sienes, perforando el lóbulo temporal con una aguja invisible de datos y estática. Cuando logré abrir los ojos, el mundo ya no tenía la misma forma que recordaba. Sabía, con una certeza visceral y dolorosa, que a...

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