Capítulo cuarenta y uno

Cheyenne

Aspen aparece con Raleigh y Brooklyn como si tuvieran una misión, y tal vez la tengan. En cuanto abro la puerta, los ojos de Aspen me escanean como si estuviera buscando grietas.

—Vas a salir de la casa —dice, como si estuviera orgullosa de ello.

—Voy a salir de la casa —confirmo, y trato ...

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