Capítulo cincuenta

No puedo dejar de mirar mi mano, como si el anillo pudiera desaparecer si parpadeo demasiado tiempo. Refleja las luces de los faros, las farolas, el resplandor del tablero, y cada destello de luz parece prueba de que mi vida no terminó en ese apartamento.

Dallas mantiene su mano en mi muslo mientra...

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