Capítulo 14

Brooklyn

Mi segunda clienta de la jornada rompe a llorar en el despacho. A estas alturas de la mañana, ya devoré media barra de cereal. Extravié mi botella de agua un par de veces y respondí tres correos de proveedores de bodas. Al parecer, para esa gente la frase «acuerdos previos» carece de valor...

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