Capítulo 28

Raleigh

A la mañana siguiente, estoy de pie frente al clóset en sostén y en pantis, intentando recordar qué se sentía vestirse sin tener que negociar primero con mi propio cuerpo.

Los jeans de maternidad se me clavan si los abotono demasiado arriba. Unas mallas me aprietan el estómago; las otras s...

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