Capítulo 154 La tentacion

Me acosté, pero no podía dormir, ¿cómo iba a hacerlo cuando tenía a mi mujer en mi cama? La abracé por la espalda y enterré mi cabeza en su cuello. ¡Te respeté tanto como pude en tu casa, pero ahora estás en mi espacio y las normas las pongo yo!

Comienzo a besar su cuello y ella se estremece; quier...

Inicia sesión y continúa leyendo