212.- Una Noche Antes del Destino.

—Orien… tú me preguntaste hace dos horas si podías comerte una raíz que encontramos tirada en el camino.

Todos estallaron en risas.

Incluso Lúa, que había estado algo apagada, no pudo evitar reír también. La calidez del grupo la envolvió sin esfuerzo, como una manta tejida de memorias compartidas ...

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