213.- El Susurro del Árbol Dorado.

Lucius la mantuvo envuelta en su abrazo, besando su cabeza una última vez antes de que ambos se dejaran llevar por el descanso, protegidos por Saúdaro, por el amor y por la promesa de un amanecer que los esperaría unidos.

La noche se deslizó sobre ellos como un velo de plata.

En algún momento, mie...

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