217.- El Sendero de la Luz Dorada.

—Mírame —le dijo—. Estás aquí, conmigo. No las sigas.

Lúa asintió lentamente, sus ojos aún brillando por el rastro de aquella magia suave pero poderosa. Las mariposas empezaron a disolverse, volando hacia el interior del bosque, como si se retiraran al ver que su hechizo no funcionó.

El grupo perm...

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