235.- El Nombre que Pesa en la Nieve.

Lúa, por su parte, apenas sonrió, evitando reír. No por burla… sino por la ironía amarga de comprender ahora cuántas sombras habían cuidado su camino sin que ella lo supiera.

Ivette dio un paso al frente.

—Solo debo pedirles algo a cambio —dijo, y el tono cambió—. Por mi bienestar… y por confianza...

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