255.- El Pulso Errante y el Juramento de Veyra.

El aire se volvió más denso.

—Fue una época cruel. Tiempos malvados. Su nombre… era Veyra.

Eryx sintió un golpe seco en el pecho.

El nombre no le era ajeno. No como recuerdo, sino como eco. Algo antiguo se agitó dentro de él, no con violencia, sino con reconocimiento. Veyra no rugió. No despertó ...

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