292.- Donde el hogar florece.

—¿Cómo se sienten mis nietos esta noche? —preguntó con ternura.

—Hambrientos, aparentemente —respondió Lúa con una pequeña risa.

Ethan también se puso de pie apenas vio entrar a su hermano. Los dos se abrazaron con fuerza, en uno de esos gestos silenciosos que hablaban más de confianza y familia q...

Inicia sesión y continúa leyendo