Capítulo 311

Sebastian llevó a Cecilia hasta su sitio con suavidad, colocando una mano en su cintura sólo el tiempo necesario para ayudarla a sentarse. Ella no lo necesitaba, pero ese simple roce le calmó algo en el pecho que andaba desbocado. Enfrente, Luna Regina y el Alfa Yardley se acomodaban con esa soltura...

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