Capítulo 14 Capítulo 14

Habían pasado casi tres semanas desde mi regreso a la mansión Silverblood y el cuerpo por fin empezaba a obedecerme con menos protestas. Las cicatrices del brazo izquierdo seguían siendo feas y rosadas, pero ya podía levantar peso ligero sin que el dolor me doblara. El vacío en el pecho y en el vien...

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