Capítulo 33 Capítulo 33

—¿Adónde vamos?

Mi voz sonó pequeña en el dormitorio grande y vacío. El alfa Damon ni siquiera me miró. Estaba ocupado acomodándose el reloj, el rostro frío como una estatua de hielo.

—Ve a vestirte —respondió.

Su tono fue cortante.

—Lo verás cuando lleguemos.

—¿Pero adónde? No tengo ropa aquí....

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