Capítulo 34 Capítulo 33

El crujido de las bisagras de hierro oxidado al abrirse retumbó en la noche como el lamento de un animal moribundo. El frío de las afueras de la ciudad era distinto al del penthouse; era un frío húmedo, pesado, que se metía por las costuras de la ropa y calaba directo en los huesos. Sostuve a Lucas ...

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