Capítulo 37 Capítulo 37

Afuera, Mateo no retrocedió ni un solo milímetro. Dio dos pasos más. Se detuvo justo frente al capó del vehículo, bajo la lluvia torrencial que le pegaba de lleno en el rostro. Miró a Julián con una frialdad peligrosa al notar el desvarío de su hermano.

—Julián, estás delirando. Valeria está muerta ...

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