Capítulo 68 Capítulo 68

La llovizna golpeaba las láminas de zinc en Barrio Triste con un ritmo monótono, casi ensordecedor. El agua corría por las aceras manchadas de hollín y aceite, arrastrando los desechos de los talleres mecánicos hacia los desagües del centro de Medellín. Me subí el cuello de la chaqueta y apreté la m...

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