Capítulo 54 Su nombre, kael

El bosque se traga el sonido de nuestras botas como si tuviera hambre.

Llevo tres horas caminando al frente del grupo y el único latido que realmente escucho no es el mío. Es el de ella. El vínculo me la trae todo el tiempo: el ritmo constante de su corazón, la forma en que controla la respiración ...

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