122. ¡Vamos!

—¿Cómo estás, princesa?

Grace lo miró y Vera siguió revisando sus informes, sin siquiera echarle un vistazo a Vlad.

—¡Bien! —Grace forzó una sonrisa.

Vlad se sentó junto a Grace y le acarició la cabeza.

—Estoy tan feliz de verte aquí... No tienes idea de lo asustado que estaba...

—¡Con permiso! ...

Inicia sesión y continúa leyendo