82. ¡Muerte!

Grace miró a Dominick, quien dormía plácidamente. Su abrazo era tan fuerte que parecía que ella iba a desaparecer. No podía moverse, él literalmente la tenía cautiva.

No pudo dormir en toda la noche pensando en las posibilidades.

Miró el reloj, faltaba media hora para encontrarse con ese hombre. Q...

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