Capítulo 39 39

Debía de abrir, era mi oportunidad para ver a Tom, no tenía ni que pensármelo.

— ¡Hola! — me agaché y sus diminutas manos rodearon mi cuello. — Mi pequeño.

— Mamá… me dejaste. — aquello me destruía. No lo había dejado, no podía llevármelo. Intenté todo y perdí. — No volviste por mi.

— Lo sie...

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