Capítulo 426

La jornada laboral por fin había terminado, y el tráfico afuera empezaba a acumularse.

Robert bajó la mirada hacia los autos atrapados en el embotellamiento, con las bocinas sonando de manera inútil.

Se rio por lo bajo. —Mira ese desastre. Mucha gente es igual que esos autos: atorados esperando, o...

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