Capítulo 11 Lo que no se abre

Lo que no se abre

No lo toqué hasta que se me durmieron las piernas.

Estaba sentada contra la puerta, la llave todavía en la cerradura, el sobre debajo del plato del pan como si el pan pudiera esconder un veneno. La luna se había corrido del ventanal al suelo. Un rectángulo frío. Yo contaba su ava...

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