Capítulo 8 CAPÍTULO 7

— CENA PARA TRES

Victoria aplaudió.

Despacio, tres palmadas secas que rebotaron en el techo de la sala, mientras Clara seguía colgada del cuello de Alexander con cara de doncella rescatada de un incendio.

—Bravo. Qué reflejos. —Se despegó del marco de la puerta—. Oye, maestrita, ¿esa caída venía ...

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