Capítulo 46 Abrazados

Amanecieron abrazados.

Lucrecia despertó con el peso del brazo de Gabriel sobre su cintura y la sensación todavía viva de él dentro de ella durante la madrugada. La habitación estaba en penumbra. El reloj marcaba las 6:12. En menos de tres horas tendrían que separarse frente a un juez que podrí...

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