Capítulo 54 Ignacio No Descansa.

Ignacio no pegó ojo en toda la noche.

La habitación de la pensión olía a humedad y a cigarrillo viejo. Cada vez que un auto pasaba por la calle, se tensaba. Tenía el teléfono satelital apagado para no ser rastreado, pero eso también lo dejaba ciego. Sin información. Sin contactos. Solo el ruido...

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