La princesa perdida

Saludo a la Reina mientras regresa al castillo, y luego miro a mi alrededor antes de adentrarme en el bosque y dirigirme al claro. Me deslizo por la entrada y me siento en el roble esperando a Elau. Unos 20 minutos después, escucho un ruido cuando Elau se desliza por la abertura.

—¡Elau! —me levant...

Inicia sesión y continúa leyendo