Una confesión final

Me recosté en mi cama con las piernas colgando. La semana pasada fue difícil de superar. La culpa hacia Maeve seguía carcomiéndome, y Elau me ha evitado toda la semana. Cuando entraba a una habitación, él se iba; si intentaba alcanzarlo al salir, actuaba como si no me viera, y no ha puesto un pie en...

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