Capítulo 30 ¿Qué más podría ser?

Soraida

Todos los días en las mañanas cuando me levantaba, imaginaba mi vida siendo pareja de Josué hasta viejitos. Me lo imaginaba canoso, un poco arrugado pero con sus ojos hermosos aún reluciendo con vida.

Ahora mismo, mi mandíbula no logra regresar a su lugar.

El abuelo de Josué es una c...

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