Capítulo 136 136

— ¡Es verdad! Ahora bájame por favor. — Stefano la dejo de pie, sin demora alguna. — Gracias, Stefano. — el rubio la vio salir corriendo, de la misma forma en la que había ingresado, llevándose con ella toda la felicidad que sentía.

— ¿Es tan difícil decirme papá? — se preguntó a sí mismo, olvidánd...

Inicia sesión y continúa leyendo