Capítulo 46 46

— ¿Sabe quién soy? — pregunto casi incrédulo y el anciano sonrió.

— Lo acabo de confirmar, su guadaña, es toda una leyenda. — respondió apuntando el arma que sin querer había dejado a la vista. — Mango de oro, con la muerte tallada en platino, solo el Ángel de la muerte podría portarla, tengo mucha...

Inicia sesión y continúa leyendo