Capítulo 75 75

Su pecho dolía, no solo por la angustia que sentía en ese momento, si no porque gran parte de ese dolor lo provocaba el cuerpo de Mateo aplastándola contra la puerta de madera maciza, a solo dos habitaciones de donde se encontraba su hija.

— Te lo advertí Macarena, te dije que corrieras lejos de mí...

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