Capítulo 21 Es por ella

Sus ojos bajan a mis labios.

Se relame los suyos.

Se aleja.

Se pone de pie frente a mí con esa calma absolutamente injusta.

Tomo la botella y le doy un trago largo mirándolo a los ojos.

— No me importa— digo— últimamente nada me da miedo. Después de todo lo que he tenido que pasar.

Sus ojos se encie...

Inicia sesión y continúa leyendo