Capítulo 65 Me encanta

Abro los ojos.

La luz entra por el visillo con esa claridad directa de los lunes que no pide permiso y no se disculpa por llegar.

Su brazo sigue sobre mi cintura. Me quedo completamente quieta.

Ese pánico mínimo de quien no quiere hacer ningún movimiento equivocado y arruinar esto, sea lo que sea es...

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