Capítulo 293 Un desastre tras otro

En ese momento, las puertas del ascensor privado del fondo se abrieron y apareció Jean-Pierre Val De Verde, con su eterna sonrisa y su bastón con empuñadura de plata.

—¡Ah, Jean-Luc! Veo que ya conociste a mi prot… a la peque… a Emma —dijo el viejo, pavoneándose con total desparpajo, antes de tomar ...

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