Capítulo 295 ¿En qué m!erda me he metido?

Emma

Miré su mano extendida. Tenía los dedos largos, las uñas impecables de alguien que jamás ha levantado algo más pesado que una pluma estilográfica de edición limitada y un anillo de sello familiar en el meñique que gritaba “soy ridículamente rico y probablemente desciendo de un duque que cobrab...

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