Capítulo 368 La trampa equivocada

Jean-Luc Val De Velde

Doña Carmen se detuvo en seco frente a mí, se cruzó de brazos con esa autoridad maternal que nadie más en este mundo se atrevía a usar conmigo, y me clavó los ojos oscuros antes de soltar la frase que terminó por descolocarme por completo:

—Llegan tarde, yernito —espetó doña Ca...

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