Capítulo 428 La invitación

Jean-Pierre Val De Verde

Carmen miró la pantalla iluminada, arqueó las cejas con genuina sorpresa y deslizó el dedo con parsimonia para contestar con el altavoz activado al máximo volumen.

—¿Alo? ¿Quién habla a estas horas de la tarde? —preguntó mi consuegra, acomodándose el teléfono entre el hombro...

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