Capítulo 20 Sensualidad

Penélope.

Dios mío, Demián es como una droga para mi cuerpo, lo que sus manos causan en mi, sus besos, no quedan dudas que sabe muy bien como complacer a una chica.

Mientras me besa, estoy prendida de su cuello apretándolo a mi como si se me fuera a escapar, sus manos viajan a mis piernas metiénd...

Inicia sesión y continúa leyendo