Capítulo 42

Theo

Empiezo a despertarme lentamente, con una calidez increíble, y al instante sé por qué, incluso sin abrir los ojos: mi chica está durmiendo encima de mí. Pasa a menudo y me encanta. Abro los ojos y, en efecto, ahí está mi hermosa pareja, desparramada sobre mi pecho, con el trasero apoyado apena...

Inicia sesión y continúa leyendo