Capítulo 42 42

Al llegar al dormitorio, ella soltó un largo suspiro al cerrar la puerta.

-Sobre eso... lo siento -dijo, algo avergonzada, de pie junto a la puerta-. No quise ocultártelo deliberadamente...

-Lo sé -respondió Eduard con calma desde la silla de ruedas, haciéndole una seña-. Ven aquí.

Zoé frunció...

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