Capítulo 11 Nunca me olvidarás

Estaba sentada en mi escritorio, escribiendo a máquina un nuevo contrato para el señor Henderson, siguiendo las órdenes de mi querido jefe. Ya eran las diez de la mañana de un viernes.

¿He mencionado también que Bryant no estaba?

—Buenos días, cariño—Dijo alguien, con un acento británico muy famil...

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