Capítulo 28 Una dulce princesita

―¿Te encuentras bien, Elaine? ―me pregunta Cinthia, con una expresión de curiosidad.

Sonrío de manera algo forzada y asiento. No creo que sea necesario contarle por qué me remuevo tanto en la silla, como si tuviera un palo atravesado en el trasero.

Lio no tiene idea de las innumerables maldicione...

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