Capítulo 1 1
ANGIE
Ser la hija de un mafioso no es nada fácil es tener miedo de perder a tus seres queridos, pero cuando Nathan llegó Dios fue mi perdición.
Mi padre no aceptara nuestra relación. Cómo pasó con mi hermana ella se enamoró de el enemigo de mi padre, para mi padre mi hermana Karen esta muerta, soy la única hija que cree el que no a estado con nadie. Mi hermano mayor Josh Knightley el hijo primogénito es el orgullo para el mi madre y yo somos lo que más quiere aunque el no lo demuestre.
— Nathan para en esta tienda — dije y mi querido novio freno de golpe amo está boutique es la boutique of Nancy es la mejor.
Nathan es mi guardaespaldas en casa, pero cuando salgo aún lugar es mi novio lo amo .
— okey cariño — me encanta cuando es meloso.
El bajo del asiento paso hasta llegar ala puerta trasera me abrió y extendió su mano la agarre pero antes de salir del auto me tomo de la nuca y me besó con intensidad pase mi mano por su cabello acariciándolo, el me acarició la cintura.
— te amo — me susurró en mi oído, me ruborizó y golpeó su pecho.
— yo también te amo — le doy un casto beso.
Entramos ala boutique of Nancy es la mejor boutique con mi madre paso tiempo comprando, e querido comunicarme con mi hermana Karen pero nada.
Paso por recepción y estaba una chica rubia alta y unos ojos azules, toda coqueta pero lo malo es que no me miraba a mi si no a mi novio, mi padre no sabe nada ya que para el esto es un desprestigio odio su manera de ser.
— hola señorita Knightley — dijo mirándome fijamente.
— buenos día el señor Cristopher Knightley a pedido un vestido por aparte — dije mirando ala chica descarada que miraba a mi novio.
— claro es vestido rojo — dijo con arrogancia.
Odio alas personas así ya que se cree que es la persona más importante pero nadie tiene que ser así no burlarse de las apariencias de los demás.
— si ese — dije neutra no me gusta la manera de que ve a mi Nathan — cariño vamos a la camioneta — dije neutra el sólo asintió confundido por mi actitud tomo la bolsa donde proviene mi vestido.
La chica se mordió el labio al mirar el trasero de Nathan pero que quieren que diga tiene un cuerpo hermoso musculoso y un culo firme.
— gracias por la atención — ella me miro mi mano extendida pero solo rodó los ojos si ella no tiene educación yo si la tengo bajé mi mano mire a Nathan que miraba fijamente, a Keira Healey es hija de una de las hermana de este local tengo entendido que este local es de la señora Nancy Healey de Brown.
Nos montamos ala camioneta Nathan me ayudó a subir ala parte trasera ya que si mi padre ve que llegó en la parte de los asiento adelante escapas de golpear a Nathan.
— Nathan en la cena de mis padres y la de los amigos de ellos me verás con mi vestido — dije con orgullo ya que lo conozco es celoso pero él no lo admite.
— si espero ver tu bendito vestido, por eso no dejaste que nadie lo mirará — dijo neutro, me miro por el espejo de arriba y me guiñó un ojo y sonrió pícara digamos que con el perdí mi virginidad pero fue el mejor de mi vida desenfrenado.
— te morirás de celo querido cuando llegue el hijo de los Coleman el progenitor de todo su imperio ese bastardo no merece nada es un orgulloso y mujeriego — dije con furia ya el señor Bernard dice que las mujeres solos sirven para tener hijos y ya maldito viejo.
— cariño deja de pensar en eso los Coleman siempre antes querido el imperio que tú padre a tenido, con el esfuerzo de el bueno aunque sea del rey de la mafia — dijo con una sonrisa pero le salió una mueca.
Dejamos de hablar sobre el tema de los Coleman, mis padre siempre han querido que el hijo de los Coleman sea mi esposo pero Dios no quiera ese hombre es un maldito es farsante, juega con los sentimientos de una mujer.
Ojalá mi vida fuera normal y no así la hija de un mafioso poderoso de Rusia y de los estados unidos, mi padre construyó su propio imperio y el no cree que las mujeres no servimos pero lo que el si odia es la traición la mentira como lo que pasó con mi hermana Karen ella se enamoró de los hijos Thompson son los, que nunca a querido a mi padre siempre lo odiaron y mi hermana cometió el peor de los errores pero yo no la juzgó ya que yo me enamore es lo más hermoso pero lo más triste también.
Siento una mano pasar por mis ojos sacándome de mis pensamientos, miro y era Nathan quien me sonríe con amor y ternura. Empezó la acción de mentir frente a mis padres.
— llegamos al imperio de la princesa Angie Knightley una chica hermosa — dijo con orgullo en su voz.
Se me acercó a mis labios estábamos enfrente ala casa de mis padre, el se inclinó para tomar mis labios, sus labios se pegaron, a los mío eran de medidas exactas nuestro labios se juntaron con amor, deseó sentí su mano acariciar mi mejilla succionando mi labio inferior con devoción. Nos separamos el me sonrió sus labios están rojos me imagino que los míos también me sonroje a su mirada intensa esos ojos avellanas oscuros.
Salió de auto hasta que llegó a mi lado me sonrió y me extendió la mano la agarre ocasionando una electricidad, con el tacto de nuestras pieles mis bellos de mi cuello se erizaron el me miro y asintió a lo que yo sentí con solo su Rose.
— baja nena que nos está viendo Harris — dijo susurrando le acepte la mano bajé asiendo que mi falda volara era azul con círculos azules era de dos piezas camisa y falda mi sandalias negras mi cabello suelto.
— claro, pásame la bolsa de ropa — dije normal el me la entrego mire a todos lados y los de seguridad y Harris ya no nos miraban así que mire a mi chico y está.
De espalda vuelvo a mirar alas personas antes mencionada y no están, Nathan iba a delante mis manos picarón por pegarle en ese precio culo, le pegue un azote en sus dos nalgas derecha y izquierda Dios por qué creaste a los hombres candente, este me miro fulminante mire mis manos y están rojas levanté la mirada y se estába sobándose su trasero solté una carcajada.
El se voltio ocasionando que me golpeará con su pecho.
— está me las pagarás nena en la cama — me dijo susurrando en mi oído y lo lamió sentí una corriente de electricidad recorrer mi vagina.
— con gusto cariño en la cama soy una gatita mala que quiere que su domador la dome — dijo en un susurró me tuve que parar de puntita para decírselo si mido 1.79 si soy pequeña a él, él mide 1.93 ya que él hace gimnasio y desde pequeño entreno karate por eso mi padre lo contrato.
Nathan Gallagher Sullivan es canadiense lo amo con esos ojos avellanas oscuros pero en el sol se aclaran, igual que los míos son Grises pero cambia a azul sí lo sé raro pero así es mi vida.
Entre ala casa con Nathan de tras mío mis padres estaban hablando cuando me miro mi madre me sonrió con cariño mi madre es todo para mí con mi familia, mi padre nos ama aunque el nos esquivé se que le dolió lo de mi hermana por eso dijo esas cosas sin pensar .
— cariño que vestido compraste el vestido — me dijo mi madre Bellamy es una señora de 47 años de edad es hermosa .
— claro madre es color rojo es suelto pero los zapatos son altos negros.
— no importa ve a darte un baño ya es tarde solo falta 3 horas para la llegada de los Coleman — mire por el rabillo del ojo Nathan tenía los puños apretados hasta que quedaron blanco y miró hacia otro lado, sonreí de lado.
— claro.
subí las escaleras corriendo me adentré a mi cuarto Color lila claro, cama matrimonial, closet, entre más cosas. Saco de la bolsa de compra mi vestido es rojo trenzado por el pecho con una pequeña abertura y suelto hasta el suelo en la pierna izquierda una abertura grande.
Me adentré ala ducha quite toda mi ropa me empecé a relajarme y desestresarme con un baño caliente, después de darme una ducha busque mi braga ya que el vestido no me permite usar el sostén, me puse rápido mire la hora solos faltaba dos horas y media mi maquillaje es natural sólo mis labios son rojo mate, me coloqué al terminar mi juegos de anillo mis padre me lo regaló parte de mi cumpleaños por petición de mi madre que lo comprará, son cuatros anillos.
Me coloqué el vestido me quedo hermoso, me coloqué loción escuche la puerta ser tocada mire y era mi madre.
— cariño estás hermosa toda una mujer tu abuela debe de estár orgullosa de ti — dijo Bellamy, mi abuela tanto la extraño ella murió cuando tenía 18 años ella me dijo que iba a estar más tiempo pero si eso fue la voluntad de Dios.
— lo sé mamá — mi voz salió en susurró prometí no llorar por ella ya que ella me lo hizo prometer.
Abanico mis manos para no llorar y correr mi maquillaje.
— ¡Ya mamá! — dije mirándola ella me abrazo y me estrujó en sus brazos.
— mi madre te debe de extrañar cariño yo también la extraño — me dijo en mi oído — vamos tu padre debe estar esperandonos con tu hermano.
Salimos con nuestro brazos entrelazados entre si, al bajar miramos las escaleras y mi padre estaba a una esquina de las escaleras y ala derecha estaba mi hermano esperando por mi. Mi madre me a apretó el brazo y asentí bajamos las escaleras cada quien en su lado, al llegar al lado de mi hermano me miro y sonrió.
— estás hermosa Angie — dijo Josh mi hermano, entrelaze mi brazo en su Ante brazo.
Saludamos a todos los invitados cuando era la hora de la cena había un gran banquete eran unos veintisiete compañía de amigos de mi padre y otros mafioso entre otros. Me senté al lado de el hijo varón primogénito el cual es el hijo de los Coleman.
— estás hermosa Angie — susurró en mi oído Drake.
— cállate idiota — susurré entre dientes, me tense al sentir su mano en mi pierna de bajo de la mesa — quita tu mano ahora mismo.
El la quita y sonrió divertido, mire a la derecha cerca de la puerta está Nathan mirando Drake que riendolo matar.
— ese maldito guardespalda que mira lo que pronto será mío — susurró en mi oído sentí la sangre hervir.
— Drake, yo no soy tuya, además me miro porque es mi guardespalda y cuida de mi — dije con furia el me miro y después a Nathan quien lo miraba con ganas de agarrar el revólver y disparar todas las balas.
— que mira ese idiota si — me abrazo por los hombros y me besó la cabeza me tense, mire disimuladamente a mi Chico que está haciendo guardia por algún caos que pase en esta cena.
Mire que se levantó Drake de la silla pasaron diez minutos, mire que dejaron un papelito en mi plato dónde está la servilleta, abrí la nota viendo una buena ortografía muy cursiva y se de quién es.
Me equivoqué en lo que decías de no tener celos, porque ahora me muero de celos nena.
Atte: Nathan Gallagher Sullivan.
Sonreí al leer la nota lo busque con la mirada pero no lo encontré en su lugar de antes, hasta que lo aye está al lado de la cosina.
— permiso voy al baño — dije a mi padre quien asintió.
Obvio que no voy al baño si no ala cosina pase por las mesas, hasta que llegue ala cocina pase por el lado de Nathan que cuando pase por su lado sentí que me acarició el culo en la oscuro pero no tanto, me estremecí me en cerré en la cocina pero escucho la cocina ser abierta cuando me iba a dar la vuelta me taparon la boca.
— silencio nena soy yo Nathan — me acarició el trasero me relaje — no me gustó que el imbécil de Drake te mirara así con deseo pero no lo voy a permitir por qué la chica que toco tiene dueño y soy yo.
Por un carajo este hombre me quiere matar, Nathan es celoso cuando quiere el condenado.
Nos besamos apasionadamente me agarró de la nuca subiendo el ritmo, me subió ala isla de la cosina me acarició la pierna que tiene la abertura.
— nena te quedo hermoso el vestido, pero muy descubierto — susurró agitado en mi oído.
Lo jale a mi lo bese, afloje el nudo de su corbata, cuando le iba a jalar la camisa, tocaron la puerta sentí mi cuerpo ser invadido por miedo, el cuerpo de Nathan se tenso.
— ¿quién está ahí? — era la voz de mi madre.
Mire a Nathan quien me puso su dedo en los labios para que guardara silencio.
— cariño trae la llave parece que cerraron con seguro — se escuchó los pasos de mi madre lejos.
— sal tú primero luego saldré yo — me susurró asentí pero sin antes le diera un beso succionando su labio inferior a estirarlo el se quejó — para que las hermanas Copeland no se fije en mi chico — dije el sólo soltó una carcajada y salí .
Me dirigí ala mesa y mi madre me miro.
— ¿Dónde has estado Angie? — pregunto mi madre severamente.
— en mi cuarto por qué — la mire con intriga.
— ha, es que pensé que estaba en la cosina nada más — dijo.
— hacen cena pero sin nostros — la gente se paráliso al ver a los hermanos Thompson, me gire rápido y busque con la mirada a mi hermana.
Pero hasta que pasa todo rápido mi papa se levantó y todo paso muy rápido.
