Capítulo 51: La obsesión del Alfa

SELENA

Frío.

No era el tipo de frío que se siente con el aire invernal o un cubo de hielo contra la piel. Era el tipo que se mete en los huesos, el que hace temblar el alma. Intenté moverme, abrir los ojos, pero sentía como si estuviera flotando en un vacío, tragada por una oscuridad tan densa que...

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