Capítulo 5
—Celia. Mírame.
Era Lex. Tenía los ojos inyectados en sangre, de un rojo violento, como pintura fresca. Me envolvió los hombros con su pesado abrigo y me levantó del suelo. Apretada contra su pecho, podía oírle el corazón: frenético y pesado.
—No te duermas —suplicó, corriendo conmigo bien sujeta ...
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Capítulos
1. Capítulo 1
2. Capitulo 2
3. Capítulo 3
4. Capítulo 4
5. Capítulo 5
6. Capítulo 6
7. Capítulo 7
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