Capítulo 11: Atención no deseada (parte II)

Brooke

—No es solo mi espalda la que es dura como el granito.

—Sí, es mejor tenerlo en cuenta...—dije, ahogándome y soltando un grito escandalizado en cuanto digerí el doble sentido de su recomendación—. ¿Qué dijo?

Farrow me dio la espalda y noté que se reía suavemente.

—Sospecho que lo malint...

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